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Cesárea: toma de decisión

Cesárea: toma de decisión

Las hermosas, aunque a veces bastante agotadoras, semanas de embarazo terminan con el nacimiento del bebé. Cada madre tiene muchos pensamientos diferentes sobre este evento. Hay un deseo natural de que el parto se desarrolle sin problemas. Esperas que todo salga bien y que al final puedas sostener a tu bebé feliz en tus brazos. Sin embargo, debido a complicaciones médicas antes o durante el proceso de parto, a veces puede ser necesario traer al mundo al bebé mediante una cesárea.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está haciendo esfuerzos para reducir el número de cesáreas, aplicar métodos suaves para este tipo de parto y brindar un cuidado integral a las madres después de una cesárea. Según la OMS, del 10 al 15% de los partos por cesárea están médicamente justificados. En México este número es mucho más alto, dependiendo en el hospital, puede ser hasta 5 veces más alto que lo que calcula la OMS como médicamente justificado.

Una cesárea por elección, que facilita el parto a la madre, no se cuenta entre las razones médicamente relevantes para este procedimiento quirúrgico.

Cesárea planeada vs. no planeada 

Las razones para una cesárea son muy diversas. Pero en cualquier caso, debe tratarse de proteger la salud del bebé y la madre y evitar consecuencias graves para la salud. Lo más importante es lo que es mejor para ti y para el bebé.

Cada situación es única y no se puede comparar con otras, porque cada madre siente de manera diferente. Por esta razón, es especialmente importante que estés bien atendida y preparada para el próximo parto quirúrgico y bien informada.

No siempre se planifica una cesárea. En caso de un evento que amenaza la vida de la madre o del bebé, se requiere una acción rápida por parte del equipo de obstetricia. Es mejor que consultes con tu médico y no dudes en hacer preguntas. Las respuestas deberían ayudarte a entender y contribuir a tu información. 

Antecedentes históricos 

¿Por qué se llama cesárea?

Probablemente te hayas preguntado alguna vez de dónde viene el término cesárea. Según el escritor romano Plinio, el conocido estadista romano César fue la primera persona que nació por cesárea. El término se deriva de la raíz latina "caesus", que se traduce como "cortado" y la palabra "sectio", que significa "el corte". Por lo tanto, el nombre César significa "cortado del vientre de la madre".

¿Cesárea o parto natural?

Durante todo el embarazo, tú y tu bebé fueron examinados mensualmente por tu médico. Todos estos exámenes sirven para la salud de la futura madre 

y para el desarrollo natural del feto. Pero estas revisiones médicas también son de crucial importancia para planificar el próximo nacimiento del niño y el parto de la madre. Especialmente en las últimas semanas de embarazo, este es el caso, porque ahora la fecha de parto estimada se acerca cada vez más y el parto es inminente.

El parto debería ser lo más suave posible para ti y tu bebé. Te has preparado para esto y en el curso de preparación para el parto has aprendido y asimilado medidas efectivas para manejar el dolor del parto, así como para conservar tus fuerzas.

Al decidir a favor o en contra de una cesárea, el equipo de obstetricia siempre debe considerar los riesgos, beneficios y desventajas para poder tomar una decisión sensata para todos.

Razones para una cesárea 

Las razones más comunes que hacen necesaria una cesárea incluyen: 

  • Presentación transversal o presentación podálica del bebé, donde la cabeza del bebé está hacia arriba y las nalgas o los pies están orientados hacia la salida del útero 
  • Retraso en el progreso del parto o estancamiento del parto 
  • Cambios en la frecuencia cardíaca del bebé que amenazan su vida durante el parto • Prolapso del cordón umbilical o verdadero enredo del cordón umbilical con una amenaza de falta de oxígeno en el bebé 
  • Nacimientos múltiples, aunque los bebés también pueden ser entregados naturalmente después de un embarazo gemelar 
  • Infecciones bacterianas en el útero 
  • Deformación de la pelvis materna 
  • Discapacidad grave conocida en el bebé 
  • Sospecha de ruptura del útero durante el trabajo de parto 
  • Curso grave de hipertensión inducida por el embarazo (síndrome HELLP)
  • Deterioro agudo de la condición metabólica del bebé 
  • Desprendimiento prematuro de la placenta (placenta), por lo que el bebé ya no puede ser suministrado con suficiente oxígeno, por ejemplo, después de un accidente o una caída. 

Además, por supuesto, siempre hay razones individuales o personales que hablan a favor de una cesárea.