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Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes

Lactancia materna

¿Cuándo y con qué frecuencia debe tomar leche mi bebé?

Deberías ofrecerle el pecho a tu bebé siempre que tenga hambre. Beberá hasta que se sienta satisfecho. No te preocupes, con el paso de los días tu producción de leche se ajustará si su apetito aumenta.

¿Mi bebé está tomando suficiente leche?

La cantidad de leche que toma tu bebé puede variar de una toma a otra. Si cambias el pañal de tu bebé entre cuatro a cinco veces al día, entonces está tomando suficiente leche. También puedes pesarlo semanalmente y consultar el peso con tu pediatra si lo necesitas.

Fórmulas lácteas

¿Cuándo debo cambiar a la siguiente etapa de alimentación de mi bebé? ¿A qué edad puedo darle leche de vaca?

Nuestra fórmula HiPP ORGÁNICO COMBIOTIC® brinda todos los nutrientes importantes para una alimentación saludable. De 0 a 12 meses, tu bebé debería tomar principalmente leche materna, si no es posible, HiPP Orgánico Combiotic es una alternativa excelente. Asegúrate de revisar la guía de alimentación en el empaque para ajustar la porción de la fórmula láctea conforme a la edad de tu bebé. La leche de vaca se puede introducir a partir del primer año de vida, pero en pequeñas cantidades como parte de una comida, no como un biberón completo. A partir de los 12 meses, puedes cambiar a nuestra fórmula HiPP Orgánico Combiotic etapa 3, que proporciona el hierro y las vitaminas adicionales que la leche entera de vaca no contiene. Recuerda siempre consultar a tu pediatra cuando cambies de una etapa a otra.

¿Cuánto tiempo pueden darse las fórmulas lácteas?

Las fórmulas infantiles son alimentos completos que se van sustituyendo gradualmente por una dieta equilibrada a partir del sexto mes. Si tu niño es mayor de 1 año, debe tomar leche como parte de una dieta equilibrada. Nuestra fórmula HiPP COMBIOTIC® Etapa 3 también se puede complementar con cereales o como bebida sola. Asegúrate de servir las bebidas de leche en una taza entrenadora a partir del segundo año de tu bebé. Consulta siempre a tu pediatra para que te informe por cuánto tiempo puedes usar fórmulas lácteas.

Cantidad que debe beber

¿Debe mi bebé tomarse todo el biberón?

El apetito de tu bebé variará de acuerdo a sus necesidades. La cantidad recomendada en el empaque es la ración promedio que un bebé de su edad suele consumir. Sin embargo, los bebés saben cuánta comida necesitan y regulan sus porciones de manera autónoma. Así que, no te preocupes si queda algo de leche en el biberón, esto solo comprueba que ya está satisfecho. Recuerda, nunca debes reutilizar las sobras del biberón. Si sobra, se desecha.

¿Cuántas porciones de biberón necesita mi bebé por día?

La cantidad de biberones puede variar y depende de la edad de tu bebé. Por ejemplo, si se encuentra en la etapa de alimento sólido, notarás que bebe menos leche porque la comida sólida lo está sustituyendo. Podrás encontrar algunas recomendaciones en el empaque de nuestra fórmula láctea HiPP.

Biberón y almacenamiento

Preparación del biberón

¿Qué tan caliente debe estar el agua para disolver la leche en polvo?

No mezcles el agua hirviendo con la leche en polvo ya que podrías dañar los nutrientes. Utiliza agua hervida que tenga una temperatura no mayor a 40°C o 50°C. Esto ayudará a diluir mejor la fórmula láctea de HiPP. Para obtener la temperatura deseada, coloca en una taza medidora el agua recién hervida dentro de un recipiente con agua fría durante unos minutos.

¿Cómo determino cuál es la temperatura correcta para la fórmula láctea?

Puedes verificar la temperatura de la leche agregando unas gotas de fórmula sobre la muñeca de tu mano o con un termómetro hasta que marque aproximadamente 37°C. La temperatura de la leche debe sentirse tibia, nunca caliente.

¿Puedo preparar la fórmula láctea en el microondas?

¡La fórmula no debe ser calentada nunca en el microondas! Recuerda siempre prepararla conforme a las instrucciones del empaque.

¿Puedo guardar fórmula preparada?

No, las fórmulas lácteas preparadas deben utilizarse para la toma que fueron preparadas y, por razones de higiene, si tu bebé no se termina la porción, no guardes ese sobrante para después. Deséchalo y prepárale una nueva para la siguiente toma.

Almacenamiento

El contenido de los paquetes de fórmula abiertos debe utilizarse dentro de las 3 primeras semanas. La bolsa de aluminio garantiza una óptima frescura y protección del aroma. La fórmula debe almacenarse en un lugar a temperatura ambiente, seco y lejos de sustancias o alimentos con fuerte aroma. El almacenamiento prolongado y en temperaturas excesivas pueden dañar el producto.

Higiene

Los biberones y chupones deben lavarse muy bien después de cada comida para eliminar gérmenes y bacterias:

  1. Limpia el biberón y los accesorios con un cepillo después de cada comida.
  2. Enjuaga los chupones con agua con sal y enjuágalos inmediatamente después.
  3. De vez en cuando, hierve los chupones de goma. Sin embargo, no es necesario hacer esto si son de silicona.
  4. Guárdalos cubiertos con una toalla o trapo de cocina limpio, o en un recipiente sellado hasta el próximo uso. También verifica regularmente el estado de los chupones. Los hechos de goma pueden volverse porosos y albergar bacterias. Si detectas mordiscos o rasguños en los chupones de silicona, significa que están dañados. Por seguridad, debes cambiarlos de inmediato.

No esterilices las cucharas dosificadoras (de plástico) que vienen con la leche en polvo y tampoco las laves en el lavavajillas. Generalmente, la cuchara no necesita limpiarse. Si es necesario, lávala a mano y sécala bien. Si está dañada, deséchala.

Fórmulas especializadas

¿Cuándo debes utilizar la fórmula especial HiPP AR?

Muchos bebés sufren de reflujo después de comer. Esto es completamente normal y no necesitas preocuparte, siempre y cuando tu bebé esté creciendo saludablemente.

Sin embargo, si el reflujo es persistente y esto te preocupa, comunícate con tu pediatra. Él o ella podrán recetar una fórmula para lactantes con necesidades especiales de nutrición como HiPP AR. Nuestra fórmula HiPP AR contiene goma de algarroba. Este ingrediente natural hace que la fórmula sea más espesa y cremosa para una mejor digestión en el estómago, y reduce el reflujo. Las fórmulas especiales solo deben administrarse bajo supervisión médica.

¿Para qué bebés está destinada la fórmula especializada HiPP Comfort?

Los intestinos de tu bebé son muy sensibles en los primeros meses de vida. Por lo que, no es raro que tengan molestias como gases, cólicos o estreñimiento. Sabemos por experiencia que los masajes estomacales y sacarle el aire, ayudan a que no tengan molestias. La mayoría de estas indigestiones desaparecen por sí solas. En caso de estreñimiento, debes tener cuidado de usar la dosis correcta de fórmula.

Si tu bebé sufre de indigestión frecuente y llora constantemente, puedes utilizar una fórmula especializada para aliviar el problema. La composición especial de HiPP Comfort regula la digestión, facilita las evacuaciones y así, combate los gases y el estreñimiento.

Tu pediatra te dirá si nuestra fórmula para lactantes con necesidades especiales de nutrición HiPP Comfort es la adecuada para tu bebé. Recuerda que las fórmulas especiales solo deben administrarse bajo supervisión médica.

¿Las fórmulas especializadas HiPP son aptas para bebés propensos a las alergias?

Tenemos 2 fórmulas, la HiPP Comfort es adecuada para prevenir el riesgo de alergias debido a su proteína hidrolizada, es decir, pre digerida, para facilitar su digestión.

Por otro lado, HiPP AR contiene una proteína intacta que no debe administrarse durante los primeros 6 meses de vida, especialmente si tu bebé es propenso a desarrollar alergias. Habla con tu pediatra sobre las necesidades de tu bebé para que te ofrezca la mejor solución.

Mi bebé tiene reflujo y gases al mismo tiempo, ¿qué fórmula es la recomendable?

Si tu bebé tiene problemas digestivos y sufre de reflujo más de lo normal, debes acudir con tu pediatra. Él o ella decidirán cuál fórmula es la mejor opción. Generalmente, los problemas digestivos son los primeros en tratarse, sin embargo, cada caso debe ser analizado de forma individual.

¿Puedo combinar las fórmulas especializadas HiPP con fórmulas infantiles HiPP?

Antes de alimentar a tu bebé con fórmulas especializadas HiPP y fórmulas infantiles HiPP, consúltalo con tu pediatra. Ten en cuenta que el alivio de los síntomas de hinchazón, estreñimiento o regurgitación es causado por la composición específica de la fórmula. Por ejemplo, si tu bebé tiene reflujo con frecuencia puede tomar una fórmula cremosa y espesa, como HiPP AR, que reduce el reflujo. Pero ten en cuenta que, si usas una fórmula infantil regular para la próxima toma, ya no tendrá efecto.

Intolerancia a la lactosa

La leche y los productos lácteos son vitales para el crecimiento saludable de tu pequeño, ya que son una fuente rica en calcio, esencial para el desarrollo de sus huesitos. Sin embargo, algunos bebés pueden tener problemas para procesar la lactosa presente en la leche, es decir, pueden tener intolerancia a la lactosa. Este problema se puede manifestar con síntomas como dolor en la pancita, gases o diarrea.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa ocurre cuando tu pequeño presenta molestias después de tomar leche. La lactosa es el azúcar natural de la leche y, en algunas personas, puede no ser digerida correctamente debido a la falta de una enzima llamada lactasa. Las enzimas son las responsables de romper los alimentos en pedacitos muy pequeños para poder digerirlos.

Si no hay suficiente enzima lactasa, la lactosa llega al intestino grueso sin haber sido digerida. Allí, la flora intestinal intenta absorber los nutrientes, pero dado que la lactosa no está digerida, se pueden formar gases, o puede causar diarrea y dolor en la pancita.

La intolerancia a la lactosa no es una enfermedad, es una condición. Para manejarla, solo necesitamos prestar atención a la dieta de tu pequeño. Para evitar molestias, es posible que debas reducir la cantidad de lactosa en su dieta. Esto no significa que debas eliminar por completo la leche, ya que aporta nutrientes importantes. Solo necesitas elegir productos lácteos que no contengan lactosa o que contengan muy pequeñas cantidades.

La intolerancia a la lactosa es bastante común, alrededor del 20% de la población mexicana se ve afectada por esta condición.

¿Por qué el cuerpo de mi bebé necesita lactosa?

La lactosa es el principal azúcar presente en la leche de los mamíferos, y también está presente en la leche materna. Los azúcares o carbohidratos son la principal fuente de energía para tu pequeño. En el intestino delgado, la lactosa se divide en glucosa y galactosa, que son las responsables de producir la energía que nuestras células necesitan.

Además, la lactosa promueve el desarrollo de una flora intestinal saludable en los bebés.

Los bebés suelen digerir la lactosa muy bien. Sin embargo, existen casos muy raros de intolerancia a la lactosa. Es más común que esta condición aparezca con la edad debido a una deficiencia de la enzima lactasa. Esta es la forma más común de intolerancia a la lactosa y puede causar síntomas desde la infancia. Si tu pequeño presenta molestias al consumir productos lácteos, es importante que consultes a su pediatra.

¿Cómo saber si mi bebé tiene intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa se puede manifestar con molestias en el área de la pancita poco después de que tu pequeño consuma leche o productos lácteos. Los posibles síntomas incluyen gases, dolor en la pancita, diarrea y, a veces, náuseas.

El pediatra de tu bebé puede realizar pruebas para determinar si existe intolerancia a la lactosa. Una de estas pruebas es la prueba del aliento de hidrógeno, que se realiza después de que tu pequeño consume productos lácteos. Esta prueba es muy confiable y es adecuada para niños pequeños mayores de un año.

¿Cuál es la diferencia entre intolerancia y alergia?

La alergia alimentaria es muy distinta a la intolerancia. La alergia es una reacción del sistema inmunológico que se defiende de ciertas proteínas que, aunque inofensivas, el organismo las detecta como peligrosas y al atacarlas desencadena una reacción alérgica.

Los síntomas alérgicos pueden incluir estornudos, erupciones en la piel y comezón, ojos rojos y dificultad para respirar.

En el caso de la intolerancia, como la intolerancia a la lactosa, el sistema inmunológico no se ve afectado. La causa se encuentra en la falta de enzimas digestivas, lo cual provoca síntomas cuando se consumen ciertos alimentos.

Si tu pequeño resulta ser alérgico a la leche de vaca, debes evitarla por completo y debes consultar al pediatra para encontrar una alternativa rica en calcio.

En el caso de la intolerancia a la lactosa, algunos productos lácteos pueden ser tolerados en cierto grado o se pueden consumir productos sin lactosa.

Si sospechas que tu bebé puede tener alergia a la proteína de la leche de vaca o intolerancia a la lactosa, es importante que consultes a tu pediatra lo más pronto posible.

¿Debo evitar por completo la leche si mi bebé tiene intolerancia a la lactosa?

Muchas personas piensan que, si tienen intolerancia a la lactosa, deben evitar completamente la leche y cambiar su dieta. Sin embargo, esto no es necesario. Incluso con casos de intolerancia severa a la lactosa, se pueden consumir pequeñas cantidades de lactosa sin ninguna reacción adversa.

La leche y los productos lácteos contienen muchos nutrientes saludables y son, sobre todo, una fuente importante de calcio. Por lo tanto, evitarlos puede ser problemático, especialmente para los niños pequeños, ya que necesitan consumir suficiente calcio para el crecimiento de sus huesitos.

Si necesitas seguir una dieta baja en lactosa, puedes reemplazar la leche y los productos lácteos con productos sin lactosa.

Si estás considerando usar leche de fórmula sin lactosa, debes consultar con tu pediatra para que te asesore y determine si este tipo de dieta es adecuada para tu pequeño.

Viviendo con intolerancia a la lactosa

Si a ti o a tu bebé les han diagnosticado intolerancia a la lactosa, tendrás que hacer algunos cambios en la dieta. Inicialmente, debes evitar los lácteos para calmar los intestinos de tu pequeño. Después de un tiempo, puedes reintroducir pequeñas cantidades de lactosa para identificar el grado de intolerancia que presenta tu pequeño y determinar si tolera mejor la lactosa cuando se combina con otros alimentos. El yogurt es una alternativa saludable que a menudo se tolera bien en pequeñas cantidades.

Análisis de alimentos sin lactosa

En general, los siguientes alimentos no contienen lactosa:

  • Jugo de frutas, agua mineral, té.
  • Frutas, verduras y purés de verduras.
  • Pasta, arroz.
  • Cereales, hojuelas de maíz.
  • Huevos.
  • Miel, ate.
  • Hierbas, especias.
  • Nueces.

La Importancia de la Vitamina D para los Huesos Fuertes

La vitamina D, junto con el calcio, es crucial para el desarrollo de huesos sanos. Desafortunadamente, muchos niños y adolescentes no están obteniendo suficiente vitamina D.

Vitamina D - La Vitamina del Sol

Nuestro cuerpo produce la vitamina D en la piel cuando se expone al sol. El 80-90% de la vitamina D que necesitamos se produce de esta manera, mientras que solo el 10-20% proviene de los alimentos. Sin embargo, si usas protección solar de más de SPF 15, esto puede inhibir la absorción de vitamina D.

¿Por qué es importante la Vitamina D?

Durante nuestros primeros 20 años de vida, nuestro cuerpo genera la mayor cantidad de hueso. Aquellos que desarrollan huesos fuertes en la infancia tendrán huesos fuertes en la edad adulta. Para lograr esto, se necesita suficiente calcio y vitamina D. Además, la vitamina D también ayuda en varios otros procesos metabólicos en el cuerpo y en el sistema inmunológico.

Por estas razones, se recomienda que los bebés a veces reciban un suplemento de vitamina D en forma de gotas, junto con la leche materna y/o fórmula infantil. Este suplemento se recomienda hasta el segundo verano de vida del bebé.

Principales fuentes de Vitamina D

La vitamina D se obtiene principalmente de dos formas: producida en la piel a través de la exposición al sol y de los alimentos. Los alimentos que contienen vitamina D incluyen pescado azul (por ejemplo, arenque o salmón), hígado, yema de huevo y algunos hongos comestibles.

Consejos para fortalecer los huesos

Para tener huesos fuertes, es necesario comenzar a fortalecerlos desde una edad temprana. Aquí hay algunos consejos para lograrlo:

  • Come alimentos ricos en vitamina D y calcio, como leche, productos lácteos, hinojo, brócoli o pescado azul.
  • En el primer año de vida, se recomienda un suplemento de vitamina D en forma de gotas, además de la leche materna o la fórmula infantil.
  • Mantén un estilo de vida activo y desarrolla músculo desde temprana edad.
  • Juega al aire libre para recibir la luz solar y el aire fresco. Esto no solo es divertido, sino que también promueve la salud ósea.